Romper esquemas en la lectura: pros, contras y más

"Tres libros", Vincent van Gogh
Imagen tomada de Wikimedia
Lo bueno: Me gusta releer, pero habitualmente han pasado años -por no decir décadas a veces- entre la lectura de un libro y su relectura; es casi como descubrir una nueva obra. Este año, sin embargo, he releído (¡por segunda vez!) "El maestro y Margarita" y no hacía más de unos pocos meses desde mi último encuentro con él. No me he arrepentido en lo absoluto. Eso me ha permitido un examen más profundo del texto, una inmersión en mis impresiones aún recientes, un análisis más a fondo de los personajes, en fin, una búsqueda de más. Porque un libro, si es bueno, siempre da más. 

Lo no tan bueno: Otro patrón que ha volado por los aires este año ha sido el de no leer varios libros de un autor consecutivamente. Antes, ni siquiera lo hacía con las sagas. Siempre insertaba algo de otro autor, para refrescar la mente, para que cambiara de estilo, para que mantuviera su elasticidad. En estos meses, por el contrario, me he aferrado a un autor hasta agotarlo; y ya voy por la segunda saga que leo de punta a punta, sin interrupciones.  No, no ha sido del todo bueno: por mucho que me guste el autor o la obra, termino un poco hastiada de lo mismo.

Lo sorprendente: Este año no he tomado más de un libro por vez. He dejado la poligamia (¿o era promiscuidad?) en la lectura. ¿Por qué lo he hecho? Creo que ha sido un intento de disfrutar más de la obra, pero conste que ha sido un cambio natural, sin que haya mediado mi esfuerzo consciente en esto. Sencillamente, no he sentido el impulso ni la necesidad de llevar varias historias conmigo.

Lo (re)descubierto: Tanta letra ajena no hace bien. Le roba el espacio a mi creatividad, no me deja escuchar mi propia voz. Todo, pues, ha de ser hecho con medida, hasta la lectura para que siga siendo disfrutable.

El reto: Una semana sin leer. Interrumpir una saga, no cambiar de libro, no leer ni las noticias. Una semana sin letras ajenas. O dos.


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Comentarios

  1. wooooooow amiga, que madures! una semana sin leer me mantiene todo el tiempo con la cabeza justo en la última estrofa del libro que haya abandonado, siguiendo el hilo de tu post te comparto que no estás sola en algunas percepciones, no se si porfía describirlo con tu precisión, ni siquiera lo intento, pero cuando llevo mucho tiempo con el mismo autor me siento como con mis hijos, los amo, pero tengo tremendas ganas de irme una semana a una isla desierta en el caribe. creo que no comprendí muy bien, ¿has pasado décadas sin leer nada? no puedo ni imaginarlo, antes de tener internet y con los niños pequeños se me hacía difícil accede a los libros, pero la resaca era tal que comencé a leer cualquier cosa, desde folletos a folletines.
    bueno, basta de confesiones por hoy, recibe un enorme beso desde la distancia, por cierto! estoy leyendo al fin a dexter, mmmmmm delicioso, anoche me sorprendí sintiendo envidia por este asesino en serie jajajajajaja, saludos

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    1. Jajaja! Vilma, siempre me arrancas la carcajada! Tu símil con tus hijos es sencillamente desternillante! :D
      No, ¿cómo crees? ¿Décadas sin leer? Si creo que no he dejado de leer ni un día en toda mi vida, jejeje. No, me refería al tiempo que a veces pasa entre la lectura de un libro y su relectura... Como con Bulgákov, lo leí cuando era adolescente y no lo volví a tocar hasta el año pasado. :)
      Dexter tiene un libro? Uff! Yo no pude con la serie. Ese sí te lo debo. Besos!

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    2. dexter tiene toda una saga, ya ni recuerdo cuántos son, pero por ahora el libro es mucho mejor que la serie, disfruto ese monólogo psicótico del oscuro pasajero con el hipócrita bien portado, delicioso!
      o usualmente no releo, apenas puedo con mi lista de pendientes, ya sabes lo promiscua que soy y ciertamente no me detengo a analizar mucho determinados textos, simplemente los uso para anestesiar mi mente de tanto estrés y situaciones que me molestan, son mi válvula de escape.

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  2. Muy bueno lo de romper los esquemas Elena, a mi me cuesta mucho y no puedo con un solo libro, soy polígama sin remedio, salvo que me atrape de entrada, que muchos lo han hecho, pero no puedo con mi genio y algo mecho en el medio, especialmente si, como ahora con Vargas Llosa, es tan amargo, entonces lo endulzo con alguna pavadita que siempre tengo en mi Kindle, y el reto si que no lo puedo cumplir, una semana sin leer?, imposible para mi. Muy bueno tu espacio, te Felicito, besos

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    1. Hola, Sussy! Yo antes era así, de hecho no te puedo decir cuándo fue que cambié. En algún momento me empezó a gustar más leer de uno en uno que varios a la vez. Claro que no cuento los libros de estudio, sólo hablo de literatura.
      Vargas Llosa, uff, no pude ni acercarme. Me olía que era algo duro y me dejé atrapar por otra cosa, menos demandante.
      Una semana sin leer. Te digo que voy por el segundo día y tengo síndrome de abstinencia, jajaja.
      Besos!

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